Tensión en la derecha: Uribe acusa a De la Espriella de querer acabar con el Centro Democrático
Popayán, 19 de julio de 2026. La coalición que parecía sólida empezó a fracturarse en apenas tres días. La disputa por la Presidencia del Senado ha desnudado las tensiones latentes entre el uribismo y el gobierno electo de Abelardo de la Espriella, conocido como “el Tigre”. A solo un día de la instalación del nuevo Congreso, el pulso por el control de la derecha colombiana marca el primer gran desafío de gobernabilidad.
El detonante: la Presidencia del Senado
La coalición legislativa que De la Espriella armó con rapidez mostró grietas evidentes. Mientras el gobierno entrante respalda a Alfredo Deluque como candidato a presidir el Senado, el Centro Democrático (CD) impulsa a Honorio Henríquez y reclama el cargo por ser la bancada oficialista más numerosa, con 17 senadores.
Uribe, directamente involucrado, conversó con De la Espriella para pedirle que retirara el apoyo a Deluque, pero recibió una negativa argumentada en un “compromiso personal”. La respuesta del expresidente no se hizo esperar: “Si el tigre va a rugir contra nosotros, nos toca proceder como abejas africanas, laboriosas”. Además, acusó que existe una idea “en el entorno del presidente De la Espriella de acabar con este partido”.
Esta tensión no es nueva. Se cocinó durante la campaña presidencial de 2026, donde el CD fue aliado clave del movimiento Defensores de la Patria, pero siempre con reservas sobre el control futuro de la derecha.
Cuentas y escenarios posibles
Según las bancadas consultadas, Deluque tendría un bloque cercano a los 38 votos si se concreta la coalición con La U, Cambio Radical, Conservadores, Salvación Nacional y la Alianza por Colombia (Partido Verde, Aico y En Marcha). Con el apoyo de los liberales y el MIRA podría llegar a más de 50 votos, superando los 52 necesarios. Sin embargo, el CD amenaza con llevar la elección a “voto limpio”, donde Honorio Henríquez tendría mayores opciones.
Deluque restó dramatismo: “Si el Centro Democrático quiere irse a voto limpio, me he elegido cinco veces a voto limpio y no le tengo miedo”. Por su parte, el ministro designado Rodrigo Lara intentó bajar el tono: “Tenemos aprecio genuino, simpatía y afecto por el partido Centro Democrático. Nunca va a haber ningún intento por desestabilizarlo”.
Reacomodo de la derecha tras el petrismo
Analistas consultados ven en esta tensión un reacomodo profundo de la derecha colombiana después del fin del gobierno Petro. El movimiento Defensores de la Patria busca consolidarse como fuerza propia y, eventualmente, convertirse en partido político, lo que genera inquietud en el uribismo por una posible absorción o debilitamiento del CD.
Alejandro Chala, analista político, señala que el uribismo intenta impedir que el nuevo gobierno absorba su capital político. Episodios como la intención de Defensores de la Patria de formalizarse ante el Consejo Nacional Electoral alimentan estas preocupaciones.
La elección del próximo 20 de julio será la primera gran prueba. Si Deluque llega al cargo mediante acuerdos, el costo político para el gobierno podría ser alto, según congresistas consultados. Si se va a voto limpio y gana Henríquez, quedará clara la fuerza del CD y las dificultades de gobernabilidad que enfrentará De la Espriella.
Esta crónica de una pelea anunciada define el rumbo de la derecha para los próximos años: Uribe defiende la independencia y el peso histórico de su partido, mientras el nuevo gobierno busca ampliar alianzas y consolidar su propio espacio, incluso con sectores antes cuestionados.
Generado con ayuda de la IA
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