Rescate de gavilán pollero en la vereda Torres de Popayán
Un reporte ciudadano permitió el rescate de un gavilán pollero en la vereda Torres, zona rural de Popayán. La Patrulla de Policía Ambiental y Recursos Naturales encontró al ave desorientada y en regulares condiciones físicas sobre la vía pública, la puso a salvo y la trasladó para atención médica veterinaria, bajo coordinación de la autoridad ambiental competente.
El caso vuelve a mostrar cómo un aviso oportuno evita que la fauna silvestre quede expuesta al tráfico, a la manipulación inadecuada o a un desenlace peor. En el norte rural del municipio, donde las vías cruzan zonas de bosque y potrero, ese tipo de hallazgos no es excepcional: lo excepcional es que el animal llegue a manos de quien puede atenderlo sin agravarle las lesiones.
Cómo se hizo el rescate de gavilán
Integrantes de la patrulla, adscrita a la Seccional de Protección y Servicios Especiales de la Policía Metropolitana de Popayán, atendieron el llamado y ubicaron al ejemplar en la vía pública de la vereda Torres. El ave estaba desorientada y presentaba regulares condiciones físicas, por lo que los uniformados aplicaron el procedimiento de rescate sin exponerla a más estrés.
El gavilán pollero (Rupornis magnirostris) es una rapaz común en Colombia. Se le ve en bordes de bosque, rastrojos, cultivos y orillas de carretera, de ahí el nombre con el que se le conoce en varias regiones. Suele cazar desde perchas bajas y se adapta a paisajes intervenidos, lo que también la deja cerca de vehículos, cables y personas. Cuando aparece en la vía, quieta o desorientada, lo más probable es que esté herida, aturdida o fuera de su rutina, y no que “se deje coger”.
Por eso el procedimiento no consiste en llevársela a casa. Consiste en asegurar el perímetro, evitar el contacto innecesario y entregarla a quien puede evaluar si hay fractura, golpe o agotamiento. En este rescate de gavilán, la Policía hizo ese primer tramo: contención y traslado.
Atención veterinaria y qué sigue
El ejemplar fue trasladado para recibir atención médica veterinaria, con la coordinación de la autoridad ambiental competente. En el Cauca esa competencia recae, en lo territorial, en la Corporación Autónoma Regional del Cauca (CRC), que define los protocolos de manejo de fauna silvestre junto con los equipos de atención.
Cuando termine la recuperación se decidirá la disposición del animal según su estado y esos protocolos. Las opciones habituales, si el ejemplar lo permite, van de la liberación en un hábitat adecuado a la permanencia bajo cuidado especializado cuando hay secuelas que impiden devolverlo al medio. La Policía no anticipó un plazo ni un destino: ambas decisiones dependen del criterio clínico y ambiental, no del parte inicial.
El dato importa para no convertir el rescate en una adopción informal. Un gavilán pollero no es mascota. Retenerlo, aunque la intención sea cuidarlo, puede configurar una infracción ambiental y, sobre todo, reduce sus opciones de volver a volar.
Qué debe hacer quien encuentre fauna silvestre
La Policía Nacional recordó que, ante animales silvestres heridos, desorientados o fuera de su hábitat, hay que evitar la manipulación y avisar a las autoridades. Un pico, unas garras o un aleteo brusco bastan para lastimar a quien intenta ayudar, y el forcejeo suele empeorar la lesión del ave.
El canal inmediato es la línea 123. También se puede reportar a la Policía Metropolitana de Popayán y a la autoridad ambiental. Mientras llega el personal, lo útil es mantener distancia, alejar mascotas y, si se puede hacer sin tocarlo, reducir el riesgo de que lo atropellen. Ofrecer agua o comida, meterlo en una caja sin ventilación o publicarlo para “regalarlo” no forma parte del protocolo.
Torres ya había sido escenario reciente de otro aviso ciudadano atendido por la misma patrulla, cuando se puso a salvo a varias zarigüeyas. No se trata de una campaña aislada: la seccional combina rescate, orientación y el llamado a no intervenir la fauna por cuenta propia. En una ciudad que limita con veredas de vocación agrícola y de bosque, ese hábito —ver, no tocar y reportar— es la diferencia entre un parte de rescate y un animal que no alcanza a recibir atención.
El rescate de gavilán en la vereda Torres queda, por ahora, en fase de recuperación. La disposición final se conocerá cuando veterinarios y autoridad ambiental evalúen si el ejemplar puede regresar al medio o si debe permanecer bajo manejo especializado.


Imagenes e información suministradas por la Policía Metropolitana de Popayán
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