Juan Carlos Abadía trasladado a Villahermosa por orden de De la Espriella

El exgobernador del Valle del Cauca Juan Carlos Abadía fue trasladado la noche del sábado 19 de septiembre de 2026 a la cárcel de Villahermosa, en Cali, por orden directa del presidente Abelardo de la Espriella. El político, condenado a 21 años y 7 meses de prisión por corrupción, permanecía en un pabellón especial de la Escuela de Carabineros de la Policía en esa ciudad. El mandatario aseguró que Juan Carlos Abadía “se creía intocable” y que, desde ese recinto, seguía participando en política, nombrando funcionarios y definiendo contratos.

El ingreso a Villahermosa se concretó a las 11:30 p. m. Horas antes, según el jefe de Estado, el exgobernador “simuló un episodio cardíaco y terminó en una clínica”. De la Espriella dijo que ordenó sacarlo de allí y llevarlo “a una cárcel de verdad”.

De la Escuela de Carabineros a Villahermosa

La medida se enmarca en la instrucción presidencial de revisar a políticos procesados o condenados que cumplen reclusión en estaciones de Policía o guarniciones militares, para pasarlos a centros ordinarios del Inpec. Días antes, el Inpec había trasladado a La Picota, en Bogotá, al exrepresentante Wadith Manzur, procesado por el escándalo de la Ungrd.

En el caso de Juan Carlos Abadía, el presidente fue más lejos: lo acusó de haber convertido el pabellón especial en un centro de poder. “Hacía y deshacía”, escribió en X. Cerró el mensaje con la consigna de su gobierno: “En la Patria Milagro nadie está por encima de la ley. En la era del Tigre se acabó esa vagabundería”.

Medios nacionales reportaron que Abadía se descompensó al conocer la orden de traslado y fue atendido en un centro asistencial. El Gobierno sostiene que se trató de una simulación para retrasar el cambio de recinto. No hay, al cierre de esta nota, un parte médico público que contradiga o confirme de forma independiente esa versión presidencial.

Por qué condenaron a Juan Carlos Abadía

La pena de Juan Carlos Abadía quedó en firme en junio de 2026, cuando la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema confirmó la sentencia de febrero de 2024. Los delitos son contrato sin cumplimiento de requisitos legales y peculado por apropiación a favor de terceros, agravado por la cuantía.

Los hechos ocurrieron el 29 de enero de 2010. Entonces gobernador, Abadía y su secretario de Educación, Eiber Gustavo Navarro Piedrahita, firmaron con la Fundación Calimío un convenio para dotar de material bibliográfico a 40 bibliotecas escolares en diez municipios del Valle (Andalucía, Bugalagrande, Riofrío, Trujillo, Bolívar, San Pedro, Yotoco, Vijes, La Victoria y Toro). La Gobernación aportó 1.000 millones de pesos; la fundación, 72 millones para logística.

La Corte halló que se evadió la licitación, no hubo estudios previos serios y se usó indebidamente la figura del convenio de interés público. Calimío subcontrató a Ediciones Alfa y Omega, que a su vez acudió a Ediciones La Clave del Saber. Los libros se compraron por unos 182,5 millones de pesos. La diferencia —817,4 millones— se apropió en favor de intermediarios. Abadía también fue condenado a multa e inhabilidad permanente para ejercer cargos públicos.

Hay otros procesos pendientes en su contra, según reportes judiciales.

El perfil político de Juan Carlos Abadía

Nacido en Cali en 1979, administrador de empresas y con especialización en Derecho Administrativo, Juan Carlos Abadía llegó joven a la política: diputado del Valle a los 22 años y luego concejal de Cali. En 2007 ganó la Gobernación con más de 676.000 votos. No terminó el período: en mayo de 2010 la Procuraduría lo destituyó e inhabilitó por participación indebida en política, al apoyar la campaña presidencial de Andrés Felipe Arias.

Es hijo del exsenador Carlos Herney Abadía, condenado en el Proceso 8.000 por dineros del Cartel de Cali. Durante años se le consideró un cacique con influencia en el departamento vecino al Cauca.

Tras la condena, un juez de ejecución de penas le concedió reclusión en el pabellón especial de la Escuela de Carabineros, con el argumento de ser padre cabeza de familia, pese a que la Corte había ordenado privación inmediata de la libertad en establecimiento carcelario.

Para un medio del suroccidente, el traslado no es solo un episodio vallecaucano. Es la señal de que el Gobierno De la Espriella está desmontando recintos de excepción para condenados por corrupción, una línea que también pesa sobre la política regional del Cauca y del Valle. Abadía cumple ahora su pena en Villahermosa, sin el régimen que el presidente calificó de privilegio.

Generado con ayuda de la IA

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