Afectaciones en Pereira por el sismo de magnitud 7,4: la ciudad vive una de sus peores crisis
El sismo de magnitud 7,4 registrado el 10 de agosto de 2026, alrededor de las 7:34 a.m. hora local, con epicentro cerca de San José del Palmar (Chocó) y una profundidad de entre 96 y 110 kilómetros, generó graves afectaciones en Pereira, capital de Risaralda. La ciudad se convirtió en una de las más golpeadas del Eje Cafetero, junto con Cali y Manizales. Un día después, el panorama sigue siendo de emergencia, con labores de rescate activas, cifras que aún se actualizan y una población marcada por el miedo y la solidaridad.
Balance preliminar de víctimas y colapsos
Hasta el 11 de agosto, los reportes locales y nacionales coinciden en un impacto severo, aunque las cifras son dinámicas y pueden variar con el avance de las búsquedas. En Pereira y Risaralda se han reportado entre 40 y más de 70 fallecidos en los balances tempranos; algunos conteos locales llegaron a mencionar entre 66 y 73 víctimas o más. A nivel nacional el total superaba los 100-180 casos y continuaba en aumento.
Decenas a cientos de personas resultaron heridas. También se registraron reportes de personas atrapadas bajo escombros y desaparecidos. En cuanto a la infraestructura, se documentaron entre 18 y más de 60-65 edificaciones colapsadas total o parcialmente, entre residenciales y comerciales. Zonas especialmente afectadas incluyen la Plaza de Bolívar (donde un edificio quedó en escombros cerca del monumento Bolívar Desnudo), el sector La Lorena (varios edificios en una misma unidad), el Parque La Libertad, Álamos y otros puntos de la ciudad. Los daños se extendieron a fachadas, techos y estructuras.
Infraestructura crítica y servicios colapsados
El Aeropuerto Internacional Matecaña sufrió graves daños: caída de techos, vitrales y mampostería. Allí se reportaron al menos tres muertos y las operaciones comerciales quedaron suspendidas; solo se evaluaban vuelos humanitarios y médicos.
Otros servicios también se vieron interrumpidos. Hubo cortes de luz, gas y problemas de comunicaciones. El Megabús y el Megacable suspendieron operaciones; en este último, personas quedaron temporalmente atrapadas en cabinas del teleférico. Hospitales como el Universitario San Jorge reportaron pisos cerrados y camas inutilizadas, lo que generó saturación. En las primeras horas se presentó escasez de combustible y algunos alimentos. Las escuelas suspendieron clases. El sismo se sintió con fuerza en toda la región cafetera y se registraron múltiples réplicas, lo que mantuvo a la población en alerta.
Cómo vive Pereira las horas posteriores al sismo
Un día después del terremoto, Pereira se describe como una ciudad en zozobra. Las labores de búsqueda y rescate continúan de forma intensa, incluso de noche y madrugada. Voluntarios y residentes colaboran junto a los organismos de socorro removiendo escombros, en algunos casos con apoyo de maquinaria pesada y grúas. Familias recorren desesperadamente los sitios de derrumbes buscando a sus seres queridos.
Se habilitaron albergues y se mantienen restricciones. Hay alertas por posibles fugas de gas y riesgo de nuevos colapsos; varias calles permanecen cerradas. Los testimonios hablan de miedo, de la larga duración del temblor, de daños en viviendas y de evacuaciones. La solidaridad comunitaria ha sido notable, aunque también se percibe angustia, duelo y preocupación por posibles saqueos o desabastecimiento. Las autoridades han pedido calma y el uso exclusivo de canales oficiales para reportar personas desaparecidas.
Respuesta de las autoridades
El alcalde de Pereira, Mauricio Salazar, reportó el aumento de víctimas y colapsos, decretó toque de queda desde las 6:00 p.m. hasta las 5:00 a.m. en el centro, la Comuna Universidad y el subcentro Cuba, y declaró el estado de calamidad. Pidió a la ciudadanía quedarse en casa para no obstaculizar a los organismos de socorro y calificó la situación como un “momento difícil”.
El gobernador de Risaralda, Juan Diego Patiño, describió el panorama como “bien difícil” y confirmó heridos y daños graves. El presidente Abelardo de la Espriella asumió el liderazgo de la emergencia, ordenó la instalación de un Puesto de Mando Unificado, anunció su desplazamiento a Pereira y el Gobierno declaró la situación de desastre nacional. Se priorizó el rescate, la ayuda humanitaria, hospitales de campaña y el apoyo logístico.
Entidades como la UNGRD, Policía, Bomberos, Cruz Roja y Aerocivil desplegaron cientos de rescatistas en puntos prioritarios, evaluaron daños, habilitaron albergues y abrieron líneas para reportar desaparecidos. Varios aeropuertos de la zona mantuvieron suspensión temporal de operaciones.
Las cifras siguen siendo preliminares. La información se basa en reportes de autoridades y medios hasta el 11 de agosto de 2026. Se recomienda consultar fuentes oficiales como el Servicio Geológico Colombiano, la UNGRD y la Alcaldía de Pereira para actualizaciones.
Generada con ayuda de la IA
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