Fractura en la Alianza Verde: escisiones y apoyo a Iván Cepeda sacuden el panorama político en Colombia

La crisis interna del partido Alianza Verde estalló oficialmente esta semana luego de que su Dirección Nacional aprobara el inicio de una escisión formal impulsada por el senador Jota Pe Hernández. La decisión, tomada el lunes 13 de abril de 2026, obtuvo 31 votos a favor, uno en contra y una abstención.

El mismo encuentro también autorizó abrir negociaciones programáticas con la campaña presidencial de Iván Cepeda, candidato del Pacto Histórico y cercano al gobierno del presidente Gustavo Petro.

Esta doble determinación marcó un punto de no retorno. Para varios sectores del partido, significó un alineamiento con la izquierda que desconoce la diversidad interna que históricamente caracterizó a la colectividad.

Choque de corrientes y crisis de identidad política

La fractura no es nueva, pero el respaldo a Cepeda aceleró el conflicto entre tres grandes corrientes: el sector cercano al gobierno, el ala tradicional del partido y el bloque independiente o “mockusiano”, inspirado en el legado de Antanas Mockus.

Figuras como Claudia López criticaron duramente la decisión, asegurando que las mayorías del partido se unieron para imponer una sola línea política. Según López, se obligó a sectores independientes a respaldar exclusivamente a Cepeda, eliminando el debate interno.

Desde el Congreso, voces como Catherine Juvinao y Angélica Lozano anunciaron que radicarán su propia solicitud de escisión y apelarán a la objeción de conciencia para no apoyar esa candidatura. A ellas se suman congresistas como Carolina Giraldo y Katherine Miranda, quienes también han marcado distancia.

Incluso dentro del sector que respalda a Cepeda, como el senador Ariel Ávila, se reconoce que el partido atraviesa una “transición de liderazgo” que hace inevitable la división.

Escisiones en marcha y reconfiguración electoral

La escisión de Jota Pe Hernández ya inició su trámite formal y ahora deberá ser avalada por el Consejo Nacional Electoral (CNE). El senador ha anunciado que continuará en su curul mientras construye un nuevo movimiento político, posiblemente más cercano a sectores de derecha o independientes.

Paralelamente, el ala liderada por Juvinao y Lozano también busca su propia separación, lo que podría dividir al partido en al menos tres bloques: uno alineado con Cepeda, otro liderado por Jota Pe y un tercero de centro independiente.

El conflicto también escaló a nivel personal. La disputa entre Claudia López y el gobernador Carlos Amaya evidenció la profundidad de la crisis. Mientras López acusó a Amaya de acabar con el “Verde de Mockus”, el mandatario respondió cuestionando su visión de la democracia interna.

Esta fractura redefine el panorama político colombiano de cara a las elecciones presidenciales de 2026. La Alianza Verde, que durante años representó una opción de centro basada en la lucha anticorrupción y el ambientalismo, ahora enfrenta una dispersión que debilita ese espacio político.

En síntesis, más que una disputa por un candidato, lo que está en juego es el rumbo ideológico del partido: mantenerse como una fuerza independiente o integrarse al proyecto político del actual gobierno. La decisión del 13 de abril dejó claro que esa tensión llegó a su punto de quiebre.

Generado con ayuda de la IA

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