Abelardo de la Espriella promete “cazar” a los autores del crimen de Miguel Uribe Turbay

Abelardo de la Espriella prometió este miércoles 7 de octubre de 2026 “cazar uno a uno” a quienes, según dijo, ordenaron el asesinato del senador y precandidato Miguel Uribe Turbay. El pronunciamiento se dio en Bogotá, en el primer Summit de Liderazgo Valiente, realizado en el Hotel Cosmos 100, acto en el que la familia del político asesinado le entregó el Premio al Liderazgo Valiente Miguel Uribe Turbay 2026.

El mandatario calificó el magnicidio como un “crimen de Estado” que “no quedará impune” y sostuvo que la verdad no puede terminar en quien apretó el gatillo. Añadió que la justicia ya reconstruyó parte de la estructura material, pero que falta establecer quién impartió la orden. Según reportes de EFE y El Espectador, Abelardo de la Espriella relacionó las críticas del expresidente Gustavo Petro con lo que llamó “la orden” y afirmó que la muerte “servía al régimen que él denunciaba”. También recordó que, de haberse recuperado Uribe Turbay, él no se habría presentado a las elecciones que ganó en junio. “Hubiese sido un gran presidente”, dijo.

El premio y el homenaje en Bogotá

El galardón fue entregado por Miguel Uribe Londoño, padre del senador, y por Delia Jaramillo. Uribe Londoño dijo que Abelardo de la Espriella “se lo merece” por ser “un líder valiente con coherencia que no negocia sus principios ni sus valores”. El Centro de Liderazgo Valiente Miguel Uribe Turbay, creado por la familia, anunció que el premio se entregará cada año durante el Summit.

Abelardo de la Espriella propuso que una plaza de Colombia lleve el nombre de Miguel Uribe Turbay, nieto del expresidente liberal Julio César Turbay Ayala (1978-1982). El senador, de 39 años, fue baleado el 7 de junio de 2025 en un acto de campaña en Modelia, Bogotá, y murió el 11 de agosto de ese año, tras más de dos meses en estado crítico. El caso se convirtió en símbolo de la violencia política de la pasada campaña.

Lo que dijeron el padre y el presidente

Miguel Uribe Londoño calificó el asesinato como un “crimen de Estado” y acusó a Gustavo Petro de haberlo instigado, de haberle negado protección a su hijo y de saber quién ordenó el crimen. Afirmó que Miguel Uribe Turbay “era un estorbo muy grande para los planes de Petro y sus secuaces”, que “los criminales eran sus socios” y que “los que mataron a Miguel son amigos de Gustavo Petro”. También sostuvo que la orden no habría salido directamente de la Segunda Marquetalia, sino de Bogotá, y que luego se transmitió a esa estructura. Dijo haber presentado una denuncia por hostigamiento ante la Comisión de Acusaciones.

Abelardo de la Espriella coincidió en que se trata de un crimen que, a su juicio, le servía al gobierno anterior. Anunció que Policía e inteligencia tienen la instrucción de tratar el caso como asunto de importancia nacional y advirtió que “las fronteras no serán refugio” para quien haya ordenado matar a un senador. Estas son acusaciones políticas del padre de la víctima y del actual gobierno. No equivalen, por sí solas, a una decisión judicial.

Lo que muestra la investigación

La línea judicial conocida apunta a la Segunda Marquetalia, disidencia de las extintas FARC, como determinadora del magnicidio. Hay condenas por preacuerdos, capturas y órdenes de captura contra cabecillas, entre ellos Luciano Marín Arango, alias Iván Márquez. El 27 de septiembre, en la vereda El Cadillo de Tello (Huila), una operación del Ejército, la Policía y la Fuerza Aérea dio de baja a alias Robinson Gutiérrez, identificado como Miguel Orlando Guzmán González, cabecilla político y financiero de la estructura Teófilo Forero Castro. Abelardo de la Espriella lo señaló como implicado en el asesinato y reiteró que exigirá toda la verdad.

Embajada en Londres y lectura desde el Cauca

En el mismo acto, el presidente anunció que Miguel Uribe Londoño será embajador de Colombia en el Reino Unido. El designado confirmó que el beneplácito fue pedido hace más de seis o siete semanas y que tomará posesión cuando llegue la respuesta británica. Dijo que su tarea será recomponer una relación que, según afirmó, quedó en su nivel más bajo.

Para el Cauca y para Popayán, el mensaje de Abelardo de la Espriella se lee en un país donde la violencia política y el conflicto armado no son titulares lejanos. El departamento sigue entre los más golpeados por disidencias, reclutamiento y atentados contra la Fuerza Pública. La promesa de llegar a los autores intelectuales del crimen de Miguel Uribe Turbay queda, por ahora, en el terreno de la investigación y de la controversia política.

Generado con ayuda de la IA

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