Volcán Puracé vuelve a alerta amarilla tras ocho semanas en naranja
El volcán Puracé, en la cadena volcánica Los Coconucos y a unos 27 kilómetros de Popayán, volvió a alerta amarilla el 29 de septiembre de 2026, tras casi ocho semanas en alerta naranja. El Servicio Geológico Colombiano (SGC), a través del Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Popayán (OVSPO), informó el cambio en un boletín extraordinario publicado a las 3:00 p. m. de ese martes. La decisión responde a una disminución paulatina de varios parámetros durante los últimos diez días y a una tendencia hacia una mayor estabilidad del sistema. La alerta amarilla no equivale a inactividad: el volcán sigue activo y el monitoreo continúa de forma permanente.
Por qué el SGC bajó la alerta amarilla
La alerta naranja había empezado el 1 de agosto de 2026, después de cambios observados desde el 20 de julio. En ese periodo aumentó la sismicidad asociada al movimiento de fluidos, se registraron emisiones de ceniza y valores altos de gases. Las columnas llegaron a unos 3.400 metros sobre la cima y las salidas de dióxido de azufre (SO₂) alcanzaron hasta unas 4.200 toneladas por día. Desde entonces el SGC publicó boletines diarios y sostuvo encuentros con comunidades y autoridades de la zona de influencia.
Cristian Santacoloma, coordinador del OVSPO, explicó que en las últimas semanas varios indicadores se acercaron de nuevo a los valores previos al 1 de agosto. El organismo interpretó ese comportamiento como una tendencia hacia la estabilidad, suficiente para retornar a alerta amarilla. Aun así advirtió que el sistema puede desestabilizarse con rapidez y volver a naranja, o incluso pasar a roja, si los parámetros cambian de forma relevante.
Qué parámetros bajaron desde el 15 de septiembre
El boletín del 29 de septiembre detalla los criterios técnicos del cambio. Desde el 15 de septiembre se observó una disminución notoria en la frecuencia y la energía de las emisiones de ceniza. La energía sísmica ligada al movimiento de fluidos dentro del volcán, que se había incrementado desde el 20 de julio, también bajó en los últimos días, aunque no desapareció.
Las anomalías térmicas registradas en agosto en el cráter disminuyeron y, durante septiembre, se mantuvieron de baja energía. Los gases volcánicos, en particular el SO₂ y el dióxido de carbono (CO₂), mostraron un comportamiento más estable, sin incrementos abruptos. La deformación de la superficie no presentó cambios adicionales y mantiene tasas similares a las registradas antes del aumento de actividad que motivó la alerta naranja.
Qué implica la alerta amarilla para Popayán y la zona de influencia
Según el SGC, la alerta amarilla describe un volcán activo con cambios respecto al nivel base de los parámetros monitoreados y otras manifestaciones. Indica una menor probabilidad de una erupción de gran magnitud que durante la naranja, pero no descarta actividad. En este estado pueden registrarse sismos de fractura o de fluidos en niveles moderados, con episodios de aumento ocasional; deformación de leve a moderada; desgasificación moderada de SO₂ y CO₂; variaciones en fuentes termales y fumarolas; columnas de vapor y gases más altas o densas; ruidos, señales de infrasonido y anomalías térmicas de baja energía. También son posibles emisiones de ceniza de alcance restringido.
Para Popayán y los municipios de la zona de influencia —entre ellos Puracé, con veredas como Cristales, Alto de Anambío y Campamento— la recomendación central no cambia: no acercarse al cráter, por el riesgo de gases o ceniza repentinos, y atender solo los boletines oficiales del SGC y las instrucciones de las autoridades locales, departamentales y de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres. El Observatorio de Popayán mantiene el seguimiento permanente e informará de forma oportuna cualquier nuevo cambio.
Generado con ayuda de la IA
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