Prevención de violencias: Policía orienta en el barrio Bolívar de Popayán
La Policía Nacional llevó herramientas de prevención de violencias a comerciantes y habitantes del barrio Bolívar, en Popayán, con un mensaje claro: identificar a tiempo las distintas manifestaciones de agresión puede permitir pedir ayuda y activar las rutas de atención antes de que el riesgo escale.
La jornada la adelantó el Grupo de Atención a la Mujer, Familia y Género de la Patrulla Púrpura. Los uniformados recorrieron establecimientos comerciales y varios puntos de la galería del sector para orientar a vendedores, compradores y vecinos sobre violencia intrafamiliar y violencias basadas en género. El trabajo en un espacio de alta circulación, como la plaza de mercado, busca que la prevención de violencias no quede solo en campañas institucionales, sino que llegue a quien ve, escucha o convive a diario con situaciones de riesgo.
El Violentómetro, para reconocer lo que a veces se normaliza
Durante el encuentro con la comunidad se socializó el Violentómetro, una herramienta pedagógica que ordena conductas y situaciones según distintos niveles de violencia. El instrumento permite pasar de la duda a la evidencia: desde el control, los celos excesivos, los insultos y el aislamiento, hasta las amenazas, la agresión física y el riesgo para la vida.
La Policía insiste en que muchas agresiones no empiezan con un golpe. Empiezan con comportamientos que el entorno familiar o laboral termina justificando. Reconocer esa escala es el primer paso de la prevención de violencias, porque facilita pedir orientación cuando todavía hay margen para proteger a la víctima y contener al agresor.
La señal internacional de socorro, cuando no se puede hablar
En la misma jornada se explicó la señal internacional de socorro, un mecanismo no verbal para pedir ayuda cuando la persona está en peligro y no puede o no debe hablar. Consiste en mostrar la palma de la mano con el pulgar doblado hacia adentro y, a continuación, cerrar los dedos sobre el pulgar.
El gesto está pensado para espacios públicos, videollamadas o cualquier situación en la que una palabra pueda agravar el riesgo. Comerciantes y vecinos del Bolívar recibieron la indicación de prestar atención a esa señal y de no confrontar por su cuenta al agresor, sino de activar de inmediato los canales institucionales.
Rutas de atención: a quién llamar y qué hacer
La Policía Nacional entregó además información sobre las rutas disponibles para quienes atraviesan una situación de violencia. En Popayán, la orientación incluye la línea 155, la línea de emergencia 123 y los canales de la Patrulla Púrpura (315 552 6322 y 318 378 4208), además de las Comisarías de Familia, la Fiscalía y el resto de la ruta interinstitucional.
El llamado a comerciantes y comunidad es doble: conocer esos mecanismos y no naturalizar lo que ocurre “puertas adentro” o en el propio local. La prevención de violencias en un barrio comercial como Bolívar depende tanto de la respuesta policial como de que un vecino, un compañero de puesto o un cliente sepa cuándo algo no está bien y cómo reportarlo.
La Patrulla Púrpura, estrategia en la que Popayán fue pionera a escala nacional, mantiene este tipo de intervenciones en barrios y sitios de afluencia para detectar riesgos, orientar a víctimas y reforzar que ninguna forma de violencia intrafamiliar o basada en género debe quedar en silencio.




Imagenes e información suministradas por la Policía Metropolitana de Popayán
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