Fiestas de Pubenza: entre la celebración ciudadana y los retos de convivencia

Las Fiestas de Pubenza se consolidaron nuevamente como uno de los eventos culturales y festivos más importantes de Popayán, reuniendo a miles de ciudadanos y visitantes en torno a desfiles, conciertos y actividades tradicionales. Sin embargo, como ocurre con las grandes concentraciones, la celebración dejó tanto aspectos positivos que vale la pena resaltar como situaciones negativas que invitan a la reflexión colectiva.

Lo bueno: prudencia ciudadana y trabajo ejemplar de limpieza

Uno de los aspectos más destacados de esta edición de las Fiestas de Pubenza fue el comportamiento responsable de una gran parte de los asistentes. En diferentes sectores de la ciudad se evidenció una actitud prudente, con familias, jóvenes y adultos disfrutando de los eventos sin mayores incidentes, demostrando que es posible celebrar con respeto y convivencia.

Asimismo, fue notable el trabajo realizado por el personal de la empresa Urbaser, especialmente en el sector de Catay, donde, tras las actividades festivas, se desplegaron jornadas intensivas de limpieza. Gracias a esta labor, las calles y espacios públicos pudieron ser recuperados en corto tiempo, mitigando el impacto ambiental que dejan este tipo de eventos masivos.

La acción de los operarios de aseo, muchas veces invisible, fue clave para devolverle a la ciudad su orden y limpieza, y merece un reconocimiento público por su compromiso con el bienestar urbano y la salud pública.

Lo malo: basura y mal comportamiento de algunos asistentes

No obstante, las fiestas también dejaron un balance negativo en materia de cultura ciudadana. En varios puntos de Popayán se registró una preocupante acumulación de basura, especialmente botellas, envases plásticos y residuos sólidos arrojados en calles, separadores y zonas verdes.

Este problema no solo evidencia la falta de conciencia ambiental de algunos asistentes, sino que también genera costos adicionales y sobrecarga el trabajo de los servicios públicos. A esto se sumaron episodios aislados de mal comportamiento, asociados principalmente al consumo excesivo de alcohol, que afectaron la tranquilidad de algunos sectores y empañaron el espíritu festivo.

Un llamado a celebrar con responsabilidad

Las Fiestas de Pubenza siguen siendo un símbolo de identidad y tradición para Popayán, pero su éxito no debe medirse únicamente por la asistencia o la programación, sino también por el comportamiento de quienes participan en ellas.

El balance deja un mensaje claro: la ciudad cuenta con ciudadanos responsables y con empresas comprometidas como Urbaser, pero aún persisten retos en cultura ciudadana, manejo de residuos y convivencia. Celebrar también implica cuidar el espacio público, respetar a los demás y asumir que la fiesta no termina cuando se apaga la música, sino cuando la ciudad queda en condiciones dignas para todos.

Generado con ayuda de la IA