Ataque con cilindros explosivos en Patía: el Ejército destruye cinco artefactos que no detonaron
Un furgón acondicionado con rampas artesanales fue utilizado por presuntos integrantes de la estructura Carlos Patiño, disidencia de las FARC ligada a alias Iván Mordisco, para lanzar varios cilindros explosivos contra el Batallón de Instrucción, Entrenamiento y Reentrenamiento N.° 29 (BITER 29) de la Brigada 29, en zona rural de El Estrecho, municipio de Patía, Cauca. El ataque, que también incluyó ráfagas de fusil y, según reportes preliminares, el uso de drones, dejó un soldado herido sin gravedad y tres civiles lesionados. Las instalaciones militares no registraron daños mayores.
La acción se produjo sobre un tramo de la vía Panamericana, corredor estratégico que comunica el centro del país con el sur del Cauca y Nariño. Horas después, el Grupo de Manejo de Artefactos Explosivos (MARTE) de la Tercera División del Ejército inspeccionó el vehículo abandonado y localizó cinco dispositivos explosivos improvisados que no habían detonado. Los explosivos fueron destruidos de forma controlada para eliminar el riesgo inmediato para tropas, civiles y el tránsito vehicular.
Cómo se ejecutó el ataque con cilindros explosivos
Según las autoridades militares, el furgón había sido modificado para servir como plataforma de lanzamiento. Las rampas artesanales permitían disparar los cilindros explosivos hacia las instalaciones del BITER 29. Este modus operandi no es nuevo en la zona: la estructura Carlos Patiño ha empleado en años anteriores camionetas, furgones y volquetas adaptadas para atacar bases del Ejército y de la Policía en el sur del Cauca.
El uso combinado de cilindros explosivos, fuego de fusil y presuntos drones busca saturar la respuesta de las tropas y generar pánico en la población que circula por la Panamericana. En esta ocasión, la reacción de las unidades del BITER 29 evitó que el impacto fuera mayor sobre la infraestructura militar, aunque no impidió que civiles que transitaban o se encontraban cerca resultaran heridos.
El comandante de la Brigada 29, general Diego Jaramillo, señaló que se emplearon capacidades especializadas para controlar la amenaza y reducir las condiciones de riesgo en el sector. La verificación del furgón y la destrucción controlada de los cinco artefactos restantes formaron parte de esa respuesta inmediata.
El Estrecho y la Panamericana, zona recurrente de este tipo de ataques
El Estrecho, en Patía, es un punto crítico por su ubicación sobre la vía Panamericana. Allí se han registrado incidentes similares en 2024, 2025 y 2026, siempre con el mismo patrón: vehículos cargados o adaptados para lanzar cilindros explosivos contra objetivos militares o policiales.
La estructura Carlos Patiño mantiene presencia en el sur del Cauca y ha combinado la fabricación de explosivos artesanales con el empleo de drones. El mismo 1 de septiembre de 2026, en Popayán, el Ejército reportó la captura de dos presuntos explosivistas de esa organización, especializados precisamente en el manejo de drones. Las autoridades presentan ambos hechos —el ataque fallido en Patía y las capturas en la capital del Cauca— como parte de una misma ofensiva contra las capacidades ofensivas del grupo.
El Ejército insiste en que mantiene operaciones permanentes en la región para proteger a la población civil y el corredor vial. Tras el ataque, la zona permanece con presencia militar reforzada mientras continúan las labores de registro y control.
Contundencia operacional y riesgo residual para civiles
La Tercera División y la Brigada 29 calificaron el hallazgo y la destrucción de los cinco cilindros explosivos no detonados como un resultado de “contundencia operacional”. El objetivo declarado es impedir que artefactos abandonados o fallidos sigan representando una amenaza para quienes transitan la Panamericana.
Sin embargo, el episodio deja claro que el riesgo no se agota con la reacción inmediata. Los civiles heridos, el soldado lesionado y el furgón abandonado con carga explosiva ilustran la vulnerabilidad de un corredor por el que circulan buses, camiones de carga y vehículos particulares a diario.
Mientras las tropas continúan las operaciones contra la estructura Carlos Patiño, las autoridades piden a la comunidad reportar vehículos sospechosos o elementos abandonados en la vía y evitar detenerse en zonas de reciente confrontación. La destrucción controlada de los cinco dispositivos evitó una tragedia mayor, pero el patrón de ataques con cilindros explosivos en Patía se mantiene activo.
Imagenes e información suministradas por el Ejercito Nacional
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