Cauca continúa bajo alerta tras escalada de violencia y refuerzos de seguridad

La situación en el departamento del Cauca se mantiene delicada luego de la fuerte escalada de violencia registrada el pasado fin de semana, especialmente tras el atentado ocurrido el 25 de abril en la vía Panamericana, a la altura del sector El Túnel, en el municipio de Cajibío, cerca de Popayán. Este hecho dejó un saldo aproximado de 20 civiles muertos y entre 38 y 48 personas heridas, generando conmoción a nivel regional y nacional.

El ataque fue atribuido a las disidencias de las FARC, particularmente a la estructura Jaime Martínez del Estado Mayor Central (EMC), liderada por alias Iván Mordisco. El grupo armado reconoció su responsabilidad el 29 de abril, calificando el hecho como un “error táctico” en medio de combates con el Ejército. Tras lo ocurrido, el gobernador del departamento decretó tres días de duelo, mientras el Gobierno nacional ordenó el refuerzo de la presencia militar y policial en la zona.

Escalada de violencia y acciones de seguridad en el territorio

Entre el 27 y el 29 de abril, la región continuó bajo tensión, aunque sin atentados de la magnitud del registrado el sábado. Sin embargo, se reportaron múltiples hostigamientos y ataques menores en distintos municipios del Cauca, varios de ellos cercanos a la capital.

Las autoridades han señalado que se han presentado decenas de acciones violentas en pocos días, afectando principalmente a la población civil y a sectores productivos. Ante este panorama, se han intensificado las operaciones de seguridad con el objetivo de contener la expansión de los grupos armados ilegales y garantizar la protección de las comunidades.

El despliegue de Fuerza Pública ha sido reforzado en corredores estratégicos como la vía Panamericana, que ha sufrido afectaciones intermitentes debido a bloqueos y daños derivados de los ataques recientes.

Ataques al sector productivo y retos de seguridad económica

Uno de los focos de violencia en estos días ha sido el sector agroindustrial, especialmente en el norte del Cauca. El 29 de abril, hombres armados incendiaron una cosechadora en un ingenio ubicado en la vereda El Guásimo, zona rural del municipio de Caloto. Aunque no se reportaron personas heridas, los daños materiales fueron significativos.

Ese mismo día, un guarda de seguridad fue asesinado durante un ataque contra un vehículo de una empresa de vigilancia en zona rural del departamento, lo que evidencia el impacto directo de estos hechos sobre trabajadores y empresas.

Además, se han registrado intimidaciones y acciones armadas en municipios como Corinto y otras zonas rurales cercanas a la vía Panamericana. Estos hechos representan un desafío para la seguridad económica del departamento, ya que afectan la producción agrícola, la movilidad y la confianza empresarial.

Percepción de seguridad en Popayán y llamado a la calma

Aunque en Popayán no se han registrado hechos de gran magnitud durante estos días específicos, la cercanía de los ataques en municipios como Cajibío y Caloto ha generado temor generalizado entre los habitantes.

La percepción de inseguridad ha aumentado, especialmente por la afectación a las principales vías de acceso y la incertidumbre sobre posibles nuevos ataques. La movilidad en algunos sectores ha sido irregular, lo que impacta tanto a residentes como a comerciantes.

Frente a este panorama, las autoridades han reiterado el llamado a la calma y han insistido en la importancia de informarse a través de canales oficiales. Asimismo, continúan avanzando las operaciones de seguridad contra las disidencias, en un intento por recuperar el control territorial y garantizar la estabilidad en la región.

El balance general refleja una situación aún frágil, donde las acciones de seguridad siguen siendo clave para mitigar el riesgo y proteger a la población civil en medio de un contexto de alta complejidad.

Generado con ayuda de la IA

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