Avalancha Nepal: un muro de hielo, roca y lodo deja al menos 160 muertos y cientos de desaparecidos
Una avalancha de hielo, roca y lodo se desprendió este 26 de agosto de 2026 en la frontera entre Nepal y el Tíbet y se convirtió en la peor catástrofe natural que enfrenta el país himalayo desde el terremoto de 2015. El desprendimiento bloqueó de forma temporal el río Lhende Khola, afluente del Bhote Koshi, y al liberarse generó una riada que arrasó pueblos, puentes, carreteras y proyectos hidroeléctricos a ambos lados de la frontera.
Qué ocurrió en la frontera del Himalaya
Entre las 8:37 y las 9:00 de la mañana, hora local de Nepal, una masa enorme de glaciar se desprendió a unos 5.200 metros de altitud y cayó más de 1.200 metros al fondo del valle. Imágenes satelitales de Planet Labs y videos de cámaras de seguridad muestran un “muro” de lodo y rocas avanzando por el cauce.
Al inicio se pensó que un sismo de magnitud 4.4 había disparado el colapso. El Servicio Geológico de Estados Unidos aclaró después que no hubo terremoto tectónico: la señal sísmica equivalente a magnitud 5.2 fue causada por el propio deslizamiento. Científicos del Centro Internacional para el Desarrollo Integrado de Montañas (ICIMOD) señalan que el hielo y la roca taparon el Lhende Khola y, al romperse el tapón, la riada bajó con fuerza excepcional por el Bhote Koshi y el Trishuli.
El fondo del drama es el deshielo acelerado de los glaciares del Himalaya. En 14 meses, el mismo río ya había sufrido otra crecida violenta.
Víctimas, turistas y zonas incomunicadas
Las cifras siguen subiendo porque varias comunidades permanecen cortadas. Hay al menos 157 a 160 muertos confirmados en Nepal y tres en el lado chino, un total cercano a 160. Los desaparecidos se cuentan por cientos; algunas estimaciones llegan a casi 900 personas, entre pobladores, policías, soldados, obreros de hidroeléctricas y turistas.
La Junta de Turismo de Nepal reportó alrededor de 400 viajeros sin localizar, la mayoría extranjeros de más de 26 países. Entre ellos hay unos 133 a 142 ciudadanos de India —muchos en peregrinación al monte Kailash—, 47 a 54 de Estados Unidos, 34 de Australia, 33 del Reino Unido (incluido un niño de 13 años) y 24 de Canadá. También hay desaparecidos de Malasia, Corea del Sur (ocho trabajadores de una hidroeléctrica), Ucrania y Sudáfrica.
Los distritos nepalíes más golpeados son Rasuwa —con Syabrubesi y Timure, puerta del trekking de Langtang—, Nuwakot, Dhading y Gorkha. En China, el condado de Gyirong y el puerto fronterizo del mismo nombre quedaron bajo lodo.
Daños, rescate y riesgo de una segunda riada
Pueblos enteros desaparecieron bajo metros de barro. Quedaron destruidos al menos 19 puentes y unos 40 kilómetros de carretera. Unos 430 megavatios de capacidad hidroeléctrica —más del 12 % de Nepal— resultaron afectados. Hay cortes de luz, de comunicaciones y de acceso.
El primer ministro Balendra Shah declaró zona de desastre por tres meses y pidió unidad nacional. El Ejército nepalí y equipos chinos rescataron a más de 140 personas con helicópteros. El presidente Xi Jinping ordenó búsquedas “sin cuartel”. India activó alertas en Bihar y Uttar Pradesh por una posible crecida del río Gandak.
Las operaciones continúan de noche. Las autoridades advierten que todavía hay material bloqueando el río aguas arriba y que existe riesgo de una segunda avalancha de agua y escombros.
La avalancha Nepal de este 26 de agosto no es un accidente aislado: es la cara más visible de un Himalaya que se calienta más rápido que el resto del planeta. Las cifras se actualizarán en las próximas horas.
Generado con ayuda de la IA
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