Los ocho clubes más representativos del fútbol profesional colombiano —Atlético Nacional, Millonarios, América de Cali, Junior de Barranquilla, Independiente Santa Fe, Deportivo Cali, Independiente Medellín y Once Caldas— marcaron posición firme este 22 de julio de 2026 frente al futuro de los derechos de televisión. Con el contrato actual de Win Sports a punto de vencer el 31 de diciembre, Dimayor ya abrió el proceso de negociación para el ciclo 2027-2030 y los grandes del balompié nacional decidieron no quedarse callados.

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El contexto del conflicto por los derechos de televisión

Hoy el reparto de los ingresos por derechos de televisión se hace de forma casi igualitaria entre los 36 clubes afiliados. Existe una pequeña diferencia entre Clase A y Clase B, pero no se tiene en cuenta el rating, los resultados deportivos, la inversión en plantillas ni el atractivo mediático de cada equipo. Los clubes grandes reciben entre uno y 1,5 millones de dólares anuales, una cifra que consideran insuficiente para competir de tú a tú en la Copa Libertadores y la Sudamericana frente a rivales de Argentina, Brasil, Ecuador o Perú.

Ese modelo, según los ocho, frena la competitividad del fútbol colombiano y desincentiva la inversión. Mientras otras ligas de la región avanzan hacia sistemas mixtos, Colombia sigue anclada a un esquema que premia más la supervivencia que el rendimiento.

La posición oficial de los ocho clubes

En un comunicado conjunto liderado especialmente por Millonarios y Atlético Nacional, los ocho equipos plantearon cuatro puntos claros:

  • El modelo actual limita la competitividad y no alinea los incentivos económicos con el fortalecimiento de la competencia.
  • Exigen un nuevo esquema de distribución que combine solidaridad con reconocimiento al desempeño deportivo, la inversión y la fidelidad de los hinchas (audiencia). Mencionan como referencia el modelo clásico de 50 % igualitario + 25 % por resultados + 25 % por audiencia.
  • Condicionan la cesión de sus derechos de imagen e intangibles al nuevo contrato de televisión. Mientras no se abra una discusión seria, técnica y participativa —idealmente en asamblea extraordinaria de Dimayor— y no exista claridad sobre las reglas de reparto, no cederán esos derechos.
  • Aclaran que su postura no busca afectar el normal desarrollo del campeonato ni la institucionalidad de Dimayor, sino fortalecer la liga, generar mayores incentivos y ofrecer un mejor espectáculo.

Argumentos de peso y la contraparte

Los ocho clubes concentran aproximadamente 90 de las últimas 100 ligas y 138 títulos sumando torneos internacionales. Además, generan la mayor parte de la audiencia televisiva. El modelo igualitario, argumentan, no recompensa la inversión ni el atractivo mediático, lo que dificulta armar plantillas competitivas a nivel Conmebol.

Del otro lado están los clubes más pequeños y los de segunda división, que históricamente defienden el reparto igualitario porque les garantiza ingresos estables. En la asamblea de Dimayor cada club tiene un voto, por lo que cualquier cambio requiere mayoría. Esa realidad convierte el debate en uno de los más delicados del fútbol colombiano de los próximos meses.

El mensaje de los grandes es contundente: están dispuestos a usar su peso mediático y comercial como presión para forzar un cambio en las reglas de reparto antes de firmar el nuevo contrato de derechos de televisión. El tema está abierto y será uno de los debates más importantes de la temporada.

Generada con ayuda de IA

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